En su época fue célebre como compositor de ópera, pero actualmente es conocido sobre todo por su música instrumental, parte de la cual se graba con regularidad.
A diferencia de la mayor parte de los compositores de su época, parece que nunca buscó un puesto en la Iglesia o en la corte, pero lo cierto es que era un hombre independiente con recursos propios.
Alrededor de 1740, una colección de sonatas para violín se publicó en Francia como una obra póstuma, y los eruditos supusieron durante mucho tiempo que ello significaba que Albinoni había muerto para entonces.
Sin embargo, parece que siguió viviendo en Venecia sin que haya llegado hasta nosotros ninguna composición en este último período de su vida. Un archivo de la parroquia de San Bernabé indica que Tomaso Albinoni falleció en 1751 «a la edad de 79 años», de diabetes.
El famoso Adagio de Albinoni "que no es de Albinoni" y motivos de la confusión.
En 1945, Remo Giazotto —quien era biógrafo y experto en la obra de Albinoni— afirmó haber encontrado un fragmento de un manuscrito en las ruinas de la Biblioteca Estatal de Dresde, destruida durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.Según su relato:El fragmento contenía únicamente el bajo cifrado y unos pocos compases de la melodía de una supuesta sonata a trío de Albinoni.
Giazotto sostuvo que "reconstruyó" la pieza basándose en esos mínimos elementos para preservar el legado del maestro veneciano.
La obra fue publicada por primera vez en 1958 bajo el título Adagio en sol menor para cuerdas y órgano, sobre dos ideas temáticas y un bajo numerado de Tomaso Albinoni.
Y creemos de justicia, que escuchemos además del Adagio, que es pero no es, una composición indudablemente de Albinoni, su concierto para Oboe y Orquesta nº 2.
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