El rey Argantonio intentó evitar el conflicto, pero la guerra fue inevitable. Su hijo Terión, heredero del reino, tomó una decisión que cambiaría la historia para siempre: ocultar las joyas reales en un lugar secreto antes de marchar a su última batalla.
Durante siglos, el tesoro quedó envuelto en el misterio.
Más de dos mil años después, el 30 de septiembre de 1956, unos obreros excavaban en el cerro del Carambolo, cerca de Sevilla, cuando encontraron un antiguo recipiente de barro.
En su interior apareció un conjunto extraordinario de joyas de oro: el legendario Tesoro del Carambolo.
¿Fueron aquellas piezas las mismas joyas que, según la leyenda, Terión escondió antes de morir?
Entre la historia y la leyenda, el misterio del Tesoro del Carambolo continúa fascinando a Sevilla.
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