Para esta tercera entrega de la Seríe, Seguimos con Puccini y con la ópera Tosca y uno de los finales más celebreres, que en pocos minutos une Amor, Engaño y Tragedia.
Pongamos la escena en contexto.
Tosca ama al pintor Mario Cavaradossi y se ve atrapada entre salvarlo y enfrentarse al comisario Scarpia, que la chantajea. Para obtener un salvoconducto, Tosca mata a Scarpia, pero el precio del pacto resulta ser una trampa: el fusilamiento de Mario no está amañado como ella había entendido.
En el tercer acto, Mario canta “E lucevan le stelle” antes de ser llevado al patíbulo. Tosca le explica cómo debe fingir la muerte, pero tras la descarga ella comprende que el pelotón ha disparado munición real. Cuando llegan los hombres de Scarpia para arrestarla por el asesinato, Tosca exclama “O Scarpia, avanti a Dio!” y se lanza al vacío.
El final funciona como una ironía brutal: Tosca confía en que podrá burlar a Scarpia con una puesta en escena, pero la ópera convierte esa idea teatral en tragedia real. Además, el cierre musical deja una huella muy fuerte porque enlaza el drama final con el eco del aria de Mario, reforzando la sensación de pérdida. Ese contraste entre teatro, amor y violencia es una de las claves del impacto de la obra.
Y para ello, pensamos en la soprano Angela Gheorghiu, que aquí aparece con quien fue su marido, el tenor Roberto Alagna.
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