viernes, 6 de marzo de 2026
EN ESTOS TIEMPOS TAN REVUELTOS, VOLVEMOS SIEMPRE AL PADRE DIOS.
LOVING YOU
RACHMANINOV EN JAZZ
No hay ningún aficionado a la música clásica que no conozca la música para piano de Rachmaninov y dentro de sus conciertos, el popular número 2, posiblemente el más intrerpretado en el mundo. y concretamente el primer movimiento, obra maestra de drama y lirismo romántico.
Su estructura en forma sonata combina introducciones misteriosas con temas apasionados.
Comienza con 10 compases de campanas cromáticas tocadas por el piano solo, evocando fatalismo ruso, que culminan en el tema principal de cuerdas y clarinete.
Sigue una transición virtuosa del piano hacia el segundo tema lírico en mi bemol mayor, introducido por clarinetes con terceras pulsantes.
Pero hoy queremos hablar de una muy intereante adaptación pata Trio de Jazz, con piano, bajo y rítmica que nos hace pensar si el compositor hubiese nacido en otra época, si hubiese sido incluso pianista de Jazz.
Sugerimos escuchar la versión clásica y la adaptación al mundo del Jazz, y hacerlo sin etiquetas ni prejuicios, sino solamente dejándonos llevar por las notas de un Genio.
FRANK SINATRA Y LA DEFINICIÓN DE ATEMPORAL
MARINA, UNA ÓPERA ESPAÑOLA
LEONORA NO. 3 DESDE LA ALHAMBRA
IR A CLASE EN LOS AÑOS 50
jueves, 5 de marzo de 2026
LA RUTA 66 CUMPLE 100 AÑOS
Ruta 66 es una famosa canción versionada por muy diversos artistas, y creemos que merece la pena reflexionar un poco sobre sus orígenes.
La Ruta 66 , que cumple ahora 100 años.es una icónica carretera histórica de Estados Unidos, conocida como la "Main Street of America".
Se inauguró en 1926 y conectaba Chicago con Los Ángeles, atravesando ocho estados por unos 3.940 km. Historia breve Fue vital durante la Gran Depresión para migrantes hacia el oeste, simbolizando libertad y aventura. Desactivada en 1985 por nuevas interestatales, hoy es un sendero histórico con museos y gasolineras vintage.
La Ruta 66 es especialmente querida y un verdadero sueño para los moteros por su espíritu de aventura, paisajes variados y tramos curvos ideales para motos, con Tours especialmente diseñados para las Harley.Davidson, con visitas al Gran Cañon, Las Vegas etc.LA REINA ISABEL II Y LA FERIA DE ABRIL
Se acerca una de las grandes celebraciones para Sevilla, los sevillanos y cientos de miles de visitantes, en esta ocasión para visitar nuestra Feria y pasearse por su Real.
¿Pero como nació la Feria?
La reina Isabel II autorizó por Real Decreto el 5 de marzo de 1847 la celebración de una feria anual en Sevilla, originalmente como evento agrícola y ganadero.
Esta aprobación respondió a la propuesta del Ayuntamiento sevillano, impulsada por los concejales Narciso Bonaplata y José María de Ybarra en 1846.
El Ayuntamiento aprobó la feria el 18 de septiembre de 1846, fijando las fechas del 18 al 20 de abril para evitar coincidencias con otras como la de Mairena del Alcor o Carmona. El objetivo era una compra-venta de ganado y productos agrícolas, dejando la feria de septiembre para más adelante.
Se inauguró el 18 de abril de 1847 en el Prado de San Sebastián con solo 19 casetas y unos 25.000 visitantes, pese al corto plazo de preparación. El éxito fue inmediato: al año siguiente, los organizadores pidieron más agentes por los bailes y cantes que interferían en los tratos.
Este año de 2026, la Feria contará con 1.056 casetas y para el próximo 2027 se ampliaran en un número de 200 a 227 más, esperándose más de dos millones de visitantes.
REGRESO DE ELVIS TRAS CUMPLIR SU SERVICIO MILITAR
¿ESTAMOS HECHOS DE BARRO O DE POLVO DE ESTRELLAS?
ÓPERA ORYANTHE. LO QUE QUEDA DE UN FRACASO
Carl Maria von Weber escribió la ópera Oryanthe en el año 1823, que se convirtió de forma inmediata en un gran fracaso, y para lo que confluyeron distintos aspectos.
Libreto confuso y poco verosímil: la trama de Helmina von Chézy fue muy criticada ya en su época por sus incoherencias dramáticas y situaciones poco plausibles
Dramaturgia sin elementos “populares”: Weber renuncia al Singspiel con diálogos hablados y números claramente separados, optando por una ópera alemana seria, continua y muy declamada, que el público de 1823 encontró ardua y poco “entretenida”.
Excesiva duración y densidad: la ópera completa supera las cuatro horas, lo que unido a la densidad sinfónica y a la falta de alivios cómicos contribuyó a la frialdad del público y a las burlas iniciales.
A pesar de tener una presencia escénica muy limitada y con pocos costes, los teatros siguen mostrándose reticentes a montarla, citando las “desgracias” del libreto como principal freno a incorporarla de forma estable al repertorio.