Estamos seguros que casi todos nuestros lectores, los más maduritos, recuerdan la primera vez que vieron la película "Siete Novias para Siete Hermanos", y quien redacta esta nota, fue en el Cine Ideal de Águilas durante las fiestas de Navidad, en que se estrenaban las mejores películas de ese año.
El reciente Cinemascope y el Sonido Esterio fueron el complemento perfecto para mantener vivo ese recuerdo, y queremos hacer un homenaje a aquel momento, a través de la famosa secuencia de "La Danza del Granero".
Aquellas imágenes en las que leñadores y campesinos transforman su trabajo en espectáculo a modo de competición de habilidades.
El contraste entre los hermanos y el pueblo sirviendo la danza para presentar dos mundos: Los jóvenes del pueblo representando una forma más convencional y educada de cortejo. Los hermanos por contra son bruscos, aislados y poco acostumbrados a las normas sociales.
Como no saben conquistar a las muchachas mediante la conversación, recurren a aquello que dominan: la fuerza, la agilidad y el trabajo físico.
