Mi nieta Rocío, cual pensador de Rodin, contemplando esas Aguas que unen.
NOTA REMITIDA POR NUESTRO COMPAÑERO PASCUAL, UN ANDALUZ DE ACOGIDA.
Hoy, en que celebramos el día de Andalucia, tierra de acogida para mí, al tener que emigrar hace muchos años de mi amado pueblo de Águilas, y mi tierra murciana, por esas decisiones o necesidades que la vida nos va marcando, pienso en esa hermosa Playa, de nombre Cala Cerrada, aunque los aguileños la conozcamos como Los Coceores.
A veces surgen voces discortantes sobre si la playa se encuentra en Murcia o Andalucía, si bien no hay ninguna duda al respecto y, en cualquier caso, yo prefiero pensar en todo lo contrario.
He recuperado algunas fotografías, y en esta se puede ver a mi nieta sentada en Andalucía mirando hacía Murcia, que está justo a sus pies.
En esa playa donde Murcia y Andalucía se miran frente a frente, el mar no traza límites, sino abrazos.
Sus aguas, La Mar de Águilas, y el Mar de Andalucía, mezclan acentos, memorias y paisajes, como si recordaran que las fronteras solo existen en los mapas.
Allí, cada ola borra la línea que divide y escribe una nueva que une: la del sentimiento compartido por quienes aman esta tierra común entre dos luces, la murciana y la andaluza, y como dice esa famosa canción, también las olas borran los pasos de los amantes desunidos.
Y como hoy se está repitiendo mucho el hermoso Himno de Andalucía en distintas, versiones, pido se me permita hacer lo propio con el Murcia.




