Junto a Riccardo Muti está considerado uno de los sucesores de la tradición italiana encarnada por Arturo Toscanini y Victor de Sabata.
Su primera gran oportunidad llegó en 1958 cuando ganó el prestigioso Concurso Internacional de Dirección Dimitri Mitropoulos en Nueva York.
Este logro le brindó exposición internacional y le permitió comenzar a dirigir importantes orquestas en Europa y América del Norte.
En 1963, Abbado fue invitado a dirigir en el Festival de Salzburgo, lo que marcó el inicio de una larga y exitosa asociación con este evento musical de renombre mundial.
A partir de entonces, su carrera despegó y se convirtió en uno de los directores de orquesta más solicitados y respetados del mundo.
En 1992 dirigió un concierto con la Wiener Philharmoniker en La Scala. Después de completar sus compromisos con la Ópera Estatal de Viena, comenzó su actividad a tiempo completo como director artístico de la Filarmónica de Berlín. Una vez más el impacto en la temporada y, en general, la vida cultural del Berlín es notable: en la estela de iniciativas para reestructurar el capital de la nueva Alemania unida, la Filarmónica de Berlín se convirtió en uno de los centros de iniciativas relativas a todas las formas de arte. Además, la Filarmónica de Berlín comienza a encargar nuevas composiciones y ampliar su repertorio a la música contemporánea.Para quien no conozca este vídeo, les recomendamos que no dejen de hacerlo en algún momento de su vida.
El silencio como música: Explora la filosofía de Abbado, conocido como un "pensador silencioso" que lograba sus visiones musicales más potentes a través del gesto y la mirada, más que con las palabras.çLección de vida: Abbado habla abiertamente sobre el cáncer de estómago que sufrió en el año 2001 y cómo superar esta enfermedad transformó por completo su forma de vivir y de entender el arte.
Para poder disfrutar del primer vídeo hay que pulsar en VER EN YOUTUBE
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