Es una jornada cargada de simbolismo que representa la purificación, la renovación espiritual y el triunfo de la luz sobre la oscuridad.
Pero hablando de San Juan, como santo y no como simbolismos, es el único de ellos, junto al de la Virgen María, en que la Iglesia celebra su fecha de nacimiento y no el de su muerte.
Y algo que deben saber quienes encienden hogueras, pensando solamente en el rito pagano y el jolgorio, pero que tiene un origen bíblico, donde se indica que su padre, Zacarías, encendió hogueras para anunciar a sus parientes el nacimiento de Juan, el precursor de Jesucristo.
Las famosas hogueras purifican los pecados, queman las malas energías del pasado y abren paso a nuevos deseos.
Así que bien venidas sean todas las buenas energias y mejores deseos.
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