Si bien los termometros se empeñán en contradecirnos, lo cierto es que esta madrugada ha llegado el Otoño, que esperamos nos traiga, junto a un respiro térmico, esas sensaciones que ya parecen olvidadas por el intenso calor de estos meses, de intimidad en el hogar, de buena música con los pies bajo la mesa camilla, de añoranzas familiares y todo lo que pretendió llevar Vivaldi al papel pautado, y que precisan de un mínimo de atención y concentración por nuestra parte, para que esos sentimientos acudan a nuestra memoria,
Con el comienzo en Allegro y su atmosfera de celebración campestre incluida la inevitable borrachera, El Adagio Molto, con los borrachos durmiendo "la mona"y las cuerdas evocando esa paz y languidez y terminando con El Allegro y el amanecer de la jornada con la Cacería y con la fiera acorralada.
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