Eran los AÑOS 60 cuando quien redacta esta nota llegó a Madrid, cargado de ilusiones, que no quedaron defraudadas, sino todo lo contario. Madrid era una ciudad perfecta para vivir y desarrollarse. Todos estos recuerdos los tengo grabados en mi memoria
Una época llena de ilusión, estrecheces, calor, verbenas, descampados y familias que empezaban a creer que la vida podía mejorar, aunque muchas veces esa mejora también significara irse lejos.
Porque detrás de la nostalgia bonita también estaba el tren que salía de Madrid con maletas de cartón rumbo a Europa, recordando que no todo pasado fue mejor para todos.
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