Ludwig van Beethoven
Beethoven dirigió simbólicamente la obra a cuatro manos junto a Michael Umlauf, ya que su sordera le impedía escuchar, aunque permaneció en el escenario marcando el ritmo.
El programa incluyó también la obertura La consagración de la casa y partes de la Missa solemnis (Kyrie, Credo y Agnus Dei), ante unos 2.000 espectadores que aplaudieron con entusiasmo.
Compuesta en re menor op. 125, innovó al incluir coro y solistas en el cuarto movimiento con la "Oda a la alegría" de Schiller, simbolizando fraternidad universal.
Viena la acogió tras una petición de 30 figuras musicales, evitando su estreno planeado en Prusia.
Hoy es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2002.
Ya sabemos que este vídeo es solo una recreación de aquel momento histórico, pero es de una tal fuerza que siempre nos sobrecoge, y de lo que no cabe duda es que Diane Kruger la aporta un plus de belleza sobre la figura de Michael Umlauf, a pesar de que no se conserven imágenes de ese, sin duda gran músico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario