Pero detrás de ese caramelo que todos reconocen hay una historia mucho más incómoda: la de una empresa familiar que ganó el mundo con decisiones pequeñas muy inteligentes y terminó vendiéndose justo cuando más necesitaba una visión de futuro.
Lo que pasó con Chupa Chups no habla solo de dulces, habla también de España, de sus marcas, de sus fundadores y de esa costumbre tan nuestra de crear algo enorme… y dejar que se escape.
No hay comentarios:
Publicar un comentario