
HOLA A TODOS.
En otro momento os contaré donde he estado estos dias y me iré poniendo al tanto con todos vosotros, pero ahora quiero hablar de otro tema, con suma rapidez, ya que he llegado a casa hace solo unos minutos y esto es lo primero que deseo expresaros.
Desde que todos tomamos la firma decisión de continuar con el desarrollo humano del Grupo, debo confesar que yo personalmente no era capaz de intuir las cotas que este proyecto iba a alcanzar.
Hubo quien pensaba que solo serviría para reunirnos a comer de vez en cuando, vernos las caras, comprobar como nos iba afectando el paso de los años, y contar alguna que otra batallita de nuestro paso por el Aula de la Experiencia, tal como ha sucedido en otras promociones.
Sin embargo, otros muchos teníamos en mente otras metas, y el tiempo nos ha ido dado la razón.
¿Por qué os cuento todo esto?
Los afectos se demuestran en la convivencia, en el día a día y ante todas las pruebas que la vida nos va presentando.
El reunirnos en los momentos de gozo y alegría esta muy bien y sirve para muchos fines.
Pero la unión se fortalece con situaciones como los últimos meses nos ha tocado vivir y que ha golpeado en una u otra medida a personas del entorno del Grupo.
Por centrarnos exclusivamente en las últimas semanas, todos nos hemos sentido angustiados por los momentos vividos en el entorno familiar de Mento, ya felizmente superados y me consta y ella así lo ha expresado en que medida sintió nuestra cercanía.
El último caso lo hemos experimentado con la muerte del hermano de nuestro compañero Manolo Manzano.
Entiendo que por expreso deséo de Manolo no nos enteramos hasta pasados unos dias, justo cuando se iba a celebrar una misa por el eterno descanso de su alma.
Cuando hablé con Mento por teléfono, justo a la vuelta de la celebración de la misa y me comentó la respuesta de los compañeros para acompañar a Manolo en ese momento de sufrimiento, no tuve mas remedio que estremecerme y sentirme muy reconfortado, orgulloso y feliz de formar parte de esta familia incondicional que formamos LA DÉCIMA.
Desde aquí, un sentido abrazo de condolencia a Manolo y otro de verdadero afecto, con amor, para todos.