La Rapsodia Húngara No. 2 de Franz Liszt, compuesta originalmente en 1847 para piano solo, es una de las obras más célebres de la historia de la música, y aquí podemos admirar la interpretación del piaista Lang Lang
.
Su adaptación para quinteto de metales (habitualmente dos trompetas, trompa, trombón y tuba) representa un tour de force que traslada el pirotécnico virtuosismo del piano a las capacidades expresivas y técnicas de los instrumentos de viento-metal.
En el piano, un solo ejecutante domina las veloces escalas y arpegios. En el quinteto de metales, el arreglista fragmenta estas líneas. Las trompetas asumen los pasajes más agudos y veloces, alternándose para mantener la frescura de la embocadura, mientras que el trombón y la trompa asumen las líneas de contrapunto y los solos líricos del registro medio.
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