Pero su historia no terminó ahí. En 1999, la Filmoteca de Zaragoza realizó una extraordinaria restauración creando una versión completamente sonorizada, con música, efectos y canciones interpretadas por cantantes actuales.
No recuperó un sonido perdido —la película original era completamente muda—, sino que recreó cómo pudo vivirse aquel espectáculo hace casi un siglo.
En este vídeo descubrimos la historia de una de las películas más singulares del cine español y el enorme trabajo que permitió conservar este valiosísimo testimonio de la revista musical de los años veinte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario