Durante la década de 1920 Walton tuvo pocos ingresos, tocando el piano en clubs de jazz y pasando la mayor parte del tiempo componiendo.
El Concierto para viola de 1929 fue la obra que lo catapultó a la vanguardia de la música clásica británica, con su agridulce melancolía, que además obtuvo una gran popularidad. Este éxito fue seguido por otras obras igualmente bien acogidas: la cantata Belshazzar's Feast
No hay comentarios:
Publicar un comentario