Nombres que sobrevivieron guerras, epidemias y migraciones… pero que hoy apenas llevan unas pocas decenas de personas.
Cada apellido guarda una historia: pueblos abandonados, profesiones olvidadas y familias que poco a poco se fueron dispersando por el mundo.
Cuando un apellido desaparece, no solo se pierde un nombre, también se pierde una parte de la memoria y de la historia de España.
No hay comentarios:
Publicar un comentario