Desde 1859 fue organista de la iglesia de Sainte-Clotilde de París, cargo que conservó hasta su muerte. Allí desarrolló una famosa capacidad de improvisación y se convirtió en un referente de la gran tradición organística francesa.
Su Sinfonía en re menor compuesta entre 1886 y 1888 y estrenada en 1889, es considerada su obra maestra sinfónica y una de las sinfonías francesas más importantes del siglo XIX.
No hay comentarios:
Publicar un comentario