La sesión doble, el acomodador con su linterna, el NO-DO, el gallinero y los domingos en familia formaban parte de un ritual que parecía eterno.
Pero en apenas unos años, miles de salas desaparecieron.
En este vídeo descubrirás cómo la televisión, el vídeo doméstico, las leyes y la especulación inmobiliaria acabaron con uno de los lugares más importantes de la vida cotidiana española.
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