Ayer, miercoles de Ceniza, nos dirigimos a todos nuestros lectores recordando el comienzo de la Cuaresma, tiempo de Liturgia, Ayuno. Reflexión y deseando fortaleza espiritual para ese período.
La cuaresma no es período de celebración, sino de esfuerzo con la ayuda de Dios en este camino de Penitencia, por lo que no se trata de felicitarnos.
Curiosamente, en este año ha coincido en el miercoles de Ceniza, el período de Cuaresma para los católicos, al tiempo que del Ramadán para los musulmanes, que no sabemos si procede la felicitación, aunque debe ser que sí, puesto que es lo que ha hecho nuestro Gobierno, en un estado aconfesional, sin mencionar a los católicos, insistimos que no con una felicitación, que no procede, sino con deseo de otras cosas, que nos son propias, tal cual es el espítu de la Cuaresma.
Olvido, descuido en los deseos o cualquier otra circunstancia intencionada, no es a nosotros a quien nos corresponde juzgarlos, aunque sí nos atañe el poder compartir la celebración de la Misa con la Apertura Solemne de la Cuaresma desde nuestra Catedral Hispalense, y oficiado por nuestro Arzobispo, al tiempo que admiramos la belleza del entorno.
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