En la época en que Van Gogh residió en Arlés (1888), el establecimiento se llamaba oficialmente Café Le Soir
Se situaba en la animada Place du Forum, construida sobre lo que originalmente fue el centro administrativo y religioso romano de la ciudad
Lejos de ser un sitio exclusivo para intelectuales, era un centro de la vida nocturna de la clase trabajadora de Arlés.
Estaba iluminado por novedosas lámparas de gas bajo un gran toldo, lo que creaba ese resplandor amarillo tan característico que fascinó al pintor holandés.
Tras la marcha de Van Gogh y durante las décadas siguientes, el local continuó operando de forma discreta como un café convencional de provincia hasta que sufrió los efectos de los bombardeos sobre esa ciudad en la segunda guerra mundial.
Hasta que en los años 90, y como consecuencia del turismo en torno a la figura de Van Gogh, tres ciudadanos de Arlés (un promotor, un defensor del patrimonio y un periodista) impulsaron un ambicioso proyecto arquitectónico.
Y ahora poponemos entender las claves del famoso cuadro de Van Gogh.
Y, como fondo musical, nada mejor que una muestra de Jazz "manouche"

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