Esa visión “raquítica” de una época en la que España fue potencia militar, política y cultural le irritó, y decidió escribir una historia que devolviera a su hija ese mundo complejo y fascinante.
Pérez‑Reverte no inventó Alatriste de la nada: se inspiró en memorias de soldados reales, especialmente en el capitán Alonso de Contreras y en otros cronistas de Tercios como Jerónimo de Pasamonte o Diego Duque de Estrada.
Además, confiesa que la sombra de Quevedo y, en menor medida, la melancolía cervantina, marcan la mirada cínica‑heroica del personaje: un hombre de honor militar que vive en una España gloriosa y a la vez infame, cruel y melancólica.
Veamos quien fue en la realidad ese Capitán Alonso de Contreras, mucho antes de convertirse en Alatriste.
Y esto nos trae a la memoría, y más aún con la imagen de nuestra "Madrugá" sevillana, esa gran escena en la Batalla de Rocroi se mezcla con la marcha procesional del maestro Abel Moreno y la Mítica Frase.
ESTO ES UN TERCIO ESPAÑOL.
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