De bochornosa debe calificarse el paso por nuestra ciudad de esa final de la Copa del Rey de Futbol, pero como ya se ha hablado por parte de todos los medios de difusión de lo extraño que resulta que denostar e insultar a nuestro Rey y a nuestro Himno se considere solamente "Libertad de Expresión" mientras que otras expresiones, cuando España no está como destinatario, y si bien nunca deberían pronunciarse, son poco menos que un ataque en toda regla a la convivencia y un delito penal, como pudimos ver recientemente un un partido internacional de nuestra selección nacional contra Egipto.
Nada más vamos a aportar al respecto, si bien pensamos que hubo un momento en que se tendrían que haber tomado medidas disciplinarias para cortar en seco esta situación y no haber llegado a la actual situación.
En el año 2009 se celebró esa final en Valencia, y en el 2015 se repitió en Barcelona, entre el Atlético de Bilbao y el Barcelona, que por cierto ganó este último como casi siempre que se enfrentan, y al no haber aficionados de otro equipo que pudiera servir de contrapeso, las manifestaciones que nos ocupan fueron absolutamente vergonzosas, y tan increible como que los espectadores por televisión, pudieramos ver que todo un "Muy Venerable" mostrara, aparentemente, signos de complacencia ante esas manifestaciones, aunque quizás es que simplemente estuviese arrobado al escuchar el himno.
ASÍ ES, EN NUESTRA OPINIÓN, COMO DEBERÍA SONAR SIEMPRE


