Comer bien no siempre es suficiente para adelgazar. El médico David Céspedes explica que la pérdida de peso está condicionada por otros factores como el metabolismo basal, el movimiento cotidiano e incluso el sueño. Todos ellos pueden modificar el gasto energético, el apetito y la forma en la que el organismo responde a una dieta.
De esta manera, dormir mal puede aumentar la apetencia por alimentos dulces y pasar gran parte del día sentado, reduce el gasto energético, aunque se acuda durante unos minutos al gimnasio. Además, el estrés mantenido puede alterar la glucosa en sangre y favorecer el picoteo al final del día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario